La cultura es nuestra mejor arma. Pero, ¿es posible usarla para transformar el lugar en el que vivimos? Esto es lo que dice Mauricio Martinez. 

Vientis de cambio
Vientos de cambio por Mauricio Martínez

En este perfecto canal de comunicación no puedo pasar por alto lo que se vivió el domingo 07 de octubre en el Perú, día que fue realmente una fiesta electoral donde el triunfo, más allá de los partidos, fue del pueblo, que luego de tantos desencantos y caídas comienza a madurar, así como entender que la demagogia y la improvisación hacen un amalgama nefasto para el país. Siento que se vienen cambios positivos para nuestro Perú, que está a menos de tres años del bicentenario como república, a donde deberíamos llegar más cuajados como sociedad y con un fin común como nación. 

En estos tiempos de cambio, quiero tocar un tema que me parece fundamental para nuestra cultura pop contemporánea: tenemos que llenar de arte nuestras ciudades, entendiendo que todos los seres humanos somos de alguna manera artistas. Existe una necesidad básica de comunicación a través de nuestras propias manifestaciones y ese es el gen que debemos cultivar para mejorar como nación, el promover la cultura en todas sus demostraciones.

La fórmula es simple: todos los agentes de esta sociedad debemos promover la cultura desde cada una de sus posiciones. Los padres incentivando la lectura en sus hijos, los hermanos mayores compartiendo sus nuevos conocimientos culturales con los menores, los nietos introduciendo a los abuelos en el manejo de la tecnología, los profesores motivando el juicio crítico en los alumnos, los alcaldes estimulando la creación de festivales culturales en los distritos, los medios de comunicación lanzando campañas de culturización urbana y civil en simultáneo, y así un largo etcétera.

De esta manera, se generará un círculo virtuoso que desemboca en una sociedad cultivada que tiene la capacidad de tomar mejores decisiones y un país que crece, no solamente en percentiles económicos, sino, como nación, como un conjunto de individuos que jalan para el mismo lado respetando sus diferencias y nutriéndose de ellas. Esto no es una utopía ni un pensamiento trasnochado, esto es absolutamente posible, observemos a los países nórdicos y su gran crecimiento social, cultural y económico. Los buenos ejemplos tienen que emularse.

En este sentido, una de las organizaciones que ha promovido la cultura y la ha alimentado en los últimos 55 años es el grupo RPP, que está celebrando un año más de crecimiento y de adaptación a estos nuevos vientos que nos llevan a múltiples plataformas de comunicación en donde la información y la capacidad para comunicar hacen la diferencia. Saludo a nuestra nave nodriza Radio Programas del Perú por su quincuagésimo quinto aniversario y a todos los seres humanos que le dan vida y la convierten en un referente de transparencia, libertad y pluralidad.

Cada uno de nosotros puede hacer la diferencia, que este nuevo inicio nos lleve por la senda de la integridad y el crecimiento en todas sus manifestaciones, estoy seguro que lo vamos a lograr. ¡Adelante siempre!