"La influencia de su paso por el mundo ha dejado, al igual que las buenas canciones de rock". Así escribe Alfredo Gálvez sobre Diego Armando Maradona. 

Maradona Rocker
Maradona Rocker

Por: Alfredo Gálvez V.

Diego Armando Maradona acaba anotarse 58 años. El hombre al que se le cumplió el sueño de pibe de jugar al futbol profesionalmente, pelear y ganar un mundial con la selección de su país. El amado y criticado; el extraterrestre que hizo música con un instrumento redondo sobre el césped; el amigo de Fidel y Chávez, el que puso a rezar a millones implorando que la magia de esa bendita pierna izquierda, dure para siempre.

Maradona es rebelde, contracorriente, lleva el volumen elevado; agita masas, toca el cielo y ha vivido en el infierno; su vida no puede ser más rock. La palabra Maradona mueve el corazón y las entrañas como lo hace una canción de Led Zepellin, The Doors o AC/DC. Sus goles pueden llevar la banda sonora de Queen, Aerosmith, Guns N’ Roses o Rolling Stones.

La personalidad de Diego Armando y su magia única ha despertado a lo largo de los años una pasión que atravesó la cultura popular para instalarse en la vida de la gente, en sus sueños y en su expresión cultural. Imágenes pintadas en muros, camisetas con su rostro, su nombre en calles y recién nacidos son parte de la incidencia de este genio del fútbol.

Su influencia también llegó a la música. Artistas de la talla de Charly García y Andrés Calamaro han demostrado su admiración por Maradona en canciones y letras que se han hecho populares. Sin duda, “La Mano de Dios” del trágicamente desaparecido cantante Rodrigo, es la más reconocida y universal al tener al mismo Diego como uno de sus cantores más recurrentes. Pero son varios los temas que están inspirados en el “10 de la gente” o que lo mencionan como personaje entrañable y célebre. Los Piojos, Joaquín Sabina, Fito Páez, Manu Chao y varios más, han abierto el arco para que el nombre de Diego Armando Maradona y su filosofía rockera, sea una inspiración para la mano de dioses de la música.

El argentino ha tenido goles inolvidables en la cancha y autogoles terribles fuera de ella, pero nadie puede dudar que la influencia de su paso por el mundo ha dejado, al igual que las buenas canciones de rock, un eco de inmortalidad.