Queen ha desplazado a artistas ubanos en las plataformas musicales. Aunque parece ser solo una moda, la agrupación británica demuestra que los grandes artistas se mantienen vigentes con el paso de los años. Lee la columna de Alfredo Gálvez

Columna: “Bohemian Reggaetón” por Alfredo Gálvez
Columna: “Bohemian Reggaetón” por Alfredo Gálvez

Leo las noticias y encuentro que al término de la semana pasada, en el mundo de la música sucedió algo extraordinario; emisoras radiales alrededor del mundo e incluso la famosa plataforma de descargas musicales Spotify señalaron que la banda Queen se había convertido en la más tocada y descargada en muchas partes del Europa y América, desplazando incluso al boom del reggaetón. El propio Brian May, guitarrista de esta descomunal banda, se mostró sorprendido, emocionado y agradecido con los fans, a través de una publicación en su red social Instagram.

En 1975, cuando no existía ni la remota idea del reggaetón, la genialidad de Freddie Mercury y Queen lanzaron “Bohemian Rhapsody”. Una canción compleja, larguísima para la época, ensamblada con una estructura impensable para el rock y que iba en contra de todo lo que estaba de moda en ese momento.

Freddie Mercury
Freddie Mercury

Pese a todas las advertencias, opiniones en contra y el desánimo inmenso de su disquera, la canción vio la luz en el mercado musical. Se convirtió inicialmente en un hit, luego en un emblema, posteriormente en un himno y hoy es una obra de arte esencial instalada en la disco duro musical de cualquier ser humano que ha pisado el planeta tierra y ha escuchado 10 minutos de música.

Un momento precioso como este, me permite pensar en lo discutible de las tendencias dentro de la industria musical, donde se buscan fórmulas para hacer hits cuyas características radican en componer melodías fáciles de tararear, monocordes, de pocas notas simples y repeticiones múltiples. Y no pienso necesariamente en el reggaetón como recurso sonoro que excede sobremanera estas características, sino en cualquier canción de otros géneros que siga este patrón. La gran mayoría en el mundo sigue las modas y tendencias, pero una vez más, queda demostrado ahora, que la película biográfica de Mercury y el trabajo de Queen en la música, que una cosa es la popularidad y otra, la inmortalidad.

Bohemian Rhapsody ha cumplido 43 años de influir, como pocas canciones lo han logrado, en la vida de la gente, instalarse en la cultura de masas, volverse adictiva de generación en generación y seguir luciéndose tan grandiosa como siempre. Una demostración más que extraordinaria de que por más compleja que parezca, la belleza, la creatividad y la osadía es lo que cuenta si lo que se busca no es pasar un rato en el número 1, sino vivir eternamente ahí.

Freddie Mercury
Freddie Mercury