Bob Dylan es una de las estrellas más grandes del folk, todo ello, gracias a la inspiración que tuvo en dos libros que lo acompañaron a principios de su carrera.

Antes de Bob Dylan, existía un perdido Robert Zimmerman
Antes de Bob Dylan, existía un perdido Robert Zimmerman | Fuente: Difusión

Para los conocedores de la música, mencionar a Bob Dylan, es hablar de uno de los artistas más prolíficos e influyentes del siglo XX y XXI, no solo por su talento en el folk, sino por su trabajo en la poesía y en distintos escritos que lo llevaron a ganar el Premio Nobel de Literatura del año 2016. Pero, mucho antes de ser el mundialmente reconocido como Bob Dylan, fue Robert Zimmerman, un joven que buscaba comerse el mundo y qué mejor manera que influenciándose en dos de sus más grandes pasiones: El folk y los libros.

Antes de Bob Dylan

Robert Allen Zimmerman, nombre con el que fue registrado al nacer Bob Dylan, tuvo un largo proceso de asimilación. El joven Robert no encontraba el camino que debía seguir, sobre todo el rumbo que tenía que tomar para su futuro, le gustaba la música y adoraba cualquier tipo de lectura, pero aun así no tenía muy claro su destino como cantante. Pero, como si se tratase de un encuentro milagroso, Zimmerman tenía las horas contadas para encontrar las respuestas ante tal incógnita existencial.


La deriva personal de Robert, lo llevó a escudriñar y realizar una incisa investigación para construir poco a poco la leyenda de Bob Dylan y forjarse como uno de los exponentes más importantes de la música y la literatura.

Robert y su encuentro con Bob Dylan

Es así que Robert, un día fue en busca de un amigo, Harry Weber, al llegar a su casa se asombró con la amplia gama de libros que manejaba que hablaban del folk, por ello, no dudo en pedirle prestado dos de ellos que le llamaron mucho la atención. Weber gustoso aceptó que Robert llevará estos textos, específicamente uno hablaba de la historia de las canciones folclóricas de Arkansas y el otro era un libro autobiográfico de Woody Guthrie, un reconocido artista del folk, este último llevaba el nombre de “Bound for glory”. Es así que Robert inició su proceso de investigación para poder encontrar el camino que tenía que tomar para su estilo musical.


Cerca de un mes y medio después, Harry se volvió a encontrar con Zimmerman, el cual ya no se hacía llamar Robert, el joven músico dio un giro rotundo, llevaba una chaqueta que años después fue representativa para el genio del folk, y se hacía llamar Bob Dylan.


Incluso, Bob Dylan, un par de años después, relató la gran influencia de estos escritos, principalmente, el libro de Guthrie, el cual está eternamente agradecido."Lo revisé de cabo a rabo como un huracán, totalmente concentrado en cada palabra, y el libro me sonaba como la radio", señaló Dylan.

Un momento que Harry Weber y Bob Dylan jamás olvidarán, aunque no se sabe si Robert en algún momento devolvió los libros a su amigo, o se adueñó de estos para guardarlos como uno de sus tesoros más importantes.