Ex vocalista de Black Sabbath demostró que aún es capaz de movilizar a las masas, con toda la fuerza de su voz.

Marco Re

La locura se desató en Lima, el pasado martes 12 de abril, con la aparición de la leyenda viviente del heavy metal: Ozzy Osbourne, en la explanada del estadio Monumental, para lo que fue su primer encuentro con la fanaticada peruana en concierto.

La velada arrancó a las 8:00 p.m. con los nacionales Arsenal, quienes calentaron al público -de más de 10 mil personas- con lo mejor de su estridente repertorio y saludaron a gritos la llegada del Príncipe de las Tinieblas.

Media hora después, llegó el turno de los protagonistas de la noche: Ozzy Osbourne y su banda, quienes conquistaron al público desde el inicio, con temas como ‘Bark at the Moon’, ‘Let Me Hear You Scream’, ‘Mr. Crowley’ y ‘I Don"t Know’

A pesar del notorio paso del tiempo, Ozzy –a sus 62 años- no perdió la oportunidad para jugar con sus admiradores, bañándolos con espuma y agua a aquellos que rugían y pogueaban más sus canciones.

Los covers de Black Sabbath –agrupación que acogió en su inicio al británico- tampoco faltaron. ‘Fairies Wear Boots’ fue solo el primero de una considerable lista de clásicos que hicieron delirar al respetable, en su mayoría hombres vestidos completamente de negro, con largos y enmarañados cabellos y barbas.

Siguieron ‘Suicide Solution’, ‘Road to Nowhere’, ‘War Pigs’, ‘Shot in the Dark’ y ‘Rat Salad’, tema con el que la guitarra principal de la banda, Gus G., sorprendió añadiendo unos acordes del ‘Cóndor Pasa’ peruano.

Tras un breve descanso, Osbourne reapareció para terminar de enloquecer a sus seguidores con ‘Iron Man’, ‘I Don"t Want to Change the World’, ‘Crazy Train’, ‘Mama, I"m Coming Home’ y ‘Paranoid’.

Gracias. Buenas noches. Dios los bendiga. Prometo que regresaré. ¡Regresaré!”, gritó Ozzy Osbourne, antes de abandonar el escenario, frente a un eufórico mar de fanáticos que pedían que el concierto aún no acabe.

Renzo Napa