Agrupación británica demolió en su primera presentación en el Perú, con lo mejor de su repertorio.

RPP

La silenciosa noche del martes se convirtió en una velada llena de estruendosos rugidos y potentes guitarras eléctricas, cuando la banda Motörhead pisó el escenario del Estadio Monumental, en el marco de su gira The Wörld is Yours 2011.

Lemmy Kilmister demostró que a pesar de los años que lleva encima -65, según registran sus biógrafos- aún tiene la misma fuerza en escena, que lo llevó a ser uno de los íconos del heavy metal, que en sus mejores años.

Pero Phil Campbell no se quedó atrás, pues este efectivo guitarrista se lució, frente a los más de 5 mil fanáticos reunidos en el recinto, con un estridente solo que difícilmente se podrá olvidar.

El tercer miembro del grupo, Mikkey Dee, tampoco pasó desapercibido. Fue precisamente su ritmo y precisión en la batería –y un poco de locura, desde luego- lo que terminó por conquistar a la fanaticada, en la primera presentación de Motörhead en un escenario peruano.

Sin mucha producción, pero con bastante fuerza, los británicos hicieron su aparición a las 9:30 de la noche, a pesar de los notorios espacios vacíos de la explanada sur del estadio –con capacidad para más de 10 mil personas-.

Sin embargo, el entusiasmo de los eufóricos presentes fue la inyección de adrenalina necesaria para arrancar el concierto con ‘Iron Fist’, ‘Stay Clean’, ‘Get Back In Line’, ‘Metropolis’, ‘Over the Top’, ‘One Night Stand’ y ‘Rock Out’.

El respetable acompañó cada uno de los temas saltando sin control, con los brazos elevados al cielo, gritando el nombre de la banda y hasta lanzando más de un vaso de plástico lleno de cerveza, sin importar más nada que simplemente bailar.

Siguieron ‘The Thousand Names of God’, ‘Got Mine’, ‘I Know How to Die’, ‘The Chase Is Better Than the Catch’, ‘In the Name of Tragedy’, ‘Just "Cos You Got the Power’, ‘Going to Brazil’, ‘Killed by Death’ y ‘Ace of Spades’.

Esta es nuestra primera vez en Latinoamérica y en Perú. Han sido una audiencia excelente esta noche. Lima, muchas gracias. Nosotros somos Motörhead. No nos olviden”, dijo Kilmister antes de despedir el show con ‘Overkill’.

Aunque el público no quería que la noche acabe, el auditorio terminó conforme con la impecable selección de canciones, en cerca de dos horas de tocada.

Sin embargo, quienes no quedaron satisfechos fueron decenas de fanáticos que esperaban en el exterior del Monumental para intentar colarse, lo que terminó por desatar un pequeño enfrentamiento con efectivos policiales presentes.

Renzo Napa