Muchos de nosotros crecimos en la década de los noventas. Un elemento importante de aquellos años fueron los dibujos animados, considerados por muchos como los mejores. Pero no solo nos divertían. También nos trasmitían lecciones de vida.

En un mundo sin Internet y sin smartphones, la tele reinaba. Los realizadores lo sabían y se esmeraron bastante, dejándonos joyas como Hey Arnold! o Animaniacs. Aunque pocos lo notaran debido a su corta edad, habían mensajes y discursos ocultos.

Hoy en 2017, año en el que el gusto por lo retro parece estar en su apogeo, queremos recordar algunas de estas lecciones que aprendimos gracias a los dibujos animados de los noventas.