Luego de tanto entredicho con la prensa, parece que el matrimonio Madonna-Ritchie esta regresando al clima de estabilidad familiar que necesitan sus pequeños para vivir sin sobresaltos. Pasados algunos meses en los que no se les había podido captar juntos, la estancia en Nueva York de los todavía esposos se ha convertido en un continuo ir y venir, en el que la pareja no se separa ni un solo momento. Visitas al centro de la cábala, doctrina de la que la diva del pop es fiel seguidora, compras en las tiendas más exclusivas y una buena película en el cine con sus hijos mayores son de las actividades que más gustan hacer juntos. Las imágenes de la familia Ritchie son la viva estampa de la estabilidad y el cariño, algo que ha callado con contundencia los rumores de crisis matrimonial. |