La reacción en contra de la artista se produjo cuando los medios revelaron que había recibido una millonaria suma del programa Big Brother, cuyo principal auspiciador es el emporio de comida rápida KFC. La franquicia, conocida mundialmente por ofrecer pollo frito en su menú, ha sido acusada de abuso contra los animales en diferentes oportunidades y representa el principal blanco de críticas de PETA. Anderson decidió visitar unos de los locales del conocido restaurante, llevando una carta que detallaba las condiciones de abuso que se generan en sus granjas de crianza, pero el gesto no logró opacar su desatino. |